genearti if (!($detect->isMobile() || $detect->isTablet())) { header("Location: https://www.pensamientos.com.mx/moraleja.htm"); }header("Content-Type: text/html; charset=ISO-8859-1");?>

Lo que nunca supo fue si era un buen hijo o un buen compañero de clases, o un buen amigo o un buen hermano.
En un día de tristeza y depresión el muchacho se dejó morir.
Cuando iba camino al cielo se encontró con un ángel y este le preguntó: "¿Por qué lo hiciste si sabias que todos te querían mucho...?
El muchacho le respondió al ángel: "hay veces que vale más una sola palabra de consuelo dicha al que la necesite que todo lo que se sienta y nunca se dice"
"Sabes en tanto tiempo que estuve en la tierra nunca escuché estoy orgulloso de ti..."
Publicidad
Ni siquiera te quiero mucho...
"El ángel se quedo pensativo y el muchacho añadió:
"Sabes que es lo más que me duele".
Y el ángel triste le pregunta ¿qué?
A lo que el muchacho le responde :"que todavía espero oírlo algún día…"
Luego de esto el ángel abrazo al muchacho y le dijo que no se preocupara más porque de ahora en adelante tendría la compañía, el consuelo, las palabras y el amor que siempre había querido tener.
El ángel entonces añadió las siguientes palabras: Dios y yo siempre te decíamos al oído cuanto te amábamos pero tú nunca lo escuchaste".
Moraleja: Nunca pierdas la oportunidad de decirle a alguien lo importante que es para ti o pudiera ser demasiado tarde...
Colaboración de: Cristina Von.
Contenido: