Logo Clubplaneta
COMPÁRTENOS
FacebookTwitterGoogleCorreoPin it

Buscar en el portal
Esquina
www.pensamientos.com.mx/ >Pensamientos para cada ocasión>15 de mayo, día del maestro>El Poder de la Educación
Esquina


Publicidad

Publicidad



Publicidad

El Poder de la Educación

Se cuenta que el legislador Licurgo fue invitado a dar una exposición al respecto de educación.

Aceptó la invitación pero pidió el plazo de seis meses para prepararse.

El hecho causó extrañeza, pues todos sabían que él tenía capacidad y condiciones de hablar en cualquier momento sobre el tema.

Y, por eso mismo, lo habían invitado.

Transcurridos los seis meses, compareció él delante de la asamblea en expectativa.

Se ubicó a la tribuna, y en seguida entraron los criados portando cuatro jaulas.

En cada una había un animal, siendo estos dos liebres y dos perros.

A una señal previamente establecida, uno de los criados abrió la puerta de una de las jaulas y una pequeña liebre blanca, salió a correr, espantada.

Luego, el otro criado abrió la jaula en que estaba el perro y éste salió en desesperada carrera a la captura de la liebre.

La alcanzó con destreza, destrozándola rápidamente.

La escena fue dantesca y golpeó a todos.
Una gran conmoción tomó cuenta de la asamblea y los corazones parecían saltar del pecho.

Nadie conseguía entender lo que Licurgo deseaba con tal agresión.

Igualmente, él no dijo nada.
Volvió a repetir la señal establecida y la otra liebre fue liberada.

A seguir, el otro perro.
En el primer instante, el perro embistió contra la liebre. Sin embargo, en vez de destrozarla la tocó con la pata y ella cayó.

Luego se irguió y se puso a jugar.
Para sorpresa de todos, los dos demostraron tranquila convivencia, saltando de un lado para otro.

Entonces, y solamente entonces, Licurgo habló:
- Señores, acabáis de asistir a una demostración de lo que puede la educación.

Ambas liebres son hijas de la misma matriz, fueron alimentadas igualmente y recibieron los mismos cuidados.
Así, igualmente, los perros.

La diferencia entre ellos reside, simplemente, en la educación.

Y prosiguió vivamente su discurso diciendo las excelencias del proceso educativo.

- La educación, basada en una concepción exacta de la vida, transformaría la cara del mundo.

Debemos educar nuestro hijo, esclarecer su inteligencia, pero, ante todo, debemos hablar a su corazón, enseñándole a despojarse de sus imperfecciones.

Recordemos que la sabiduría, por excelencia, consiste en volvernos mejores.

Licurgo fue un legislador griego que debe haber vivido en el siglo cuarto antes de Cristo.

El verbo educar es originario del latín educar o duccere y quiere decir extraer de dentro.

Se percibe, por lo tanto, que la educación no se constituye en mero establecimiento de informaciones, pero si de trabajar las potencialidades interiores del ser, a fin de que florezcan a semejanza de bella y perfumada flor.

Texto: El Poder de la Educación, de autoría del Equipo de Redacción del Momento Espirita, con base en el libro Después de la Muerte, de León Denis.

Los zapatos y el campesino | En correcto español

15 de mayo, día del maestro
Pensamientos para cada ocasión

Zona de comentarios

Política de Privacidad Contacto