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José Mauro de Vasconcelos

José Mauro de Vasconcelos (1920-1984).

José Mauro de Vasconcelos, mestizo de madre indígena y padre portugués, nació el 26 de febrero de 1920 en Bangú, Río de Janeiro, en medio de extrema pobreza, realizó todo tipo de trabajos para sobrevivir, desde entrenador de boxeadores a peón de “fazenda”, de pescador a maestro de escuela, todo en un marco de peregrinación constante: “Mis años de vaivén entre el norte y el sur brasileños”, según los definió. Sus períodos de convivencia con los indios, lo marcaron y le dieron el don de la escritura de más profunda raigambre tradicionalista.

Gracias a una beca de estudios en España, tuvo ocasión de conocer varios países europeos. Al regresar a Brasil, trabajó con los Hermanos Villas-Bôas, explorando la cuenca del río Araguaia. De su contacto con los garimpeiros durante esta aventura provino la inspiración para su primer libro, Banana Brava, publicado en 1942 cuando tenía 22 años (editado como Hombres sin piedad en los países de habla hispana). En su novela Raya de fuego (Arraia de fogo, 1955) narra las dificultades del contacto con los indígenas en estas exploraciones.

Su obra bebe de la narrativa popular brasileña transmitida de forma oral y está teñida de un profundo respeto y admiración por la naturaleza y una compasiva mirada hacia los más desfavorecidos. Es autor de una veintena de libros de narrativa entre los que destacan: Rosinha mi canoa (1962), Corazón de vidrio(1964), El velero de Cristal (1973), Vamos a calentar el sol (1974) y, sobre todo, Mi planta de naranja lima (1968), que lo convirtió en uno de los autores más populares de la literatura brasileña del siglo XX. Su obra estaba traducida a 32 idiomas.

José Mauro de Vasconcelos también fue guionista, actor de teatro y de televisión, periodista y artista plástico.

Varias de sus obras fueron adaptadas al cine, teatro y series televisivas (Marea baja, Arara Vermelha, Calle descalza, Las Confesiones de Fray Calabaza). Se realizaron varias versiones de Mi planta de naranja lima, siendo la dirigida por Aurelio Teixeira en 1970 la primera para el cine.3 Se realizaron tres telenovelas sobre el mismo libro: en 1970 para la Rede Tupi, y en 1980 y 1998 para la Rede Bandeirantes. En 2011 se presenta su segunda versión cinematográfica.

Murió el 24 de julio de 1984 en São Paulo.

Google rinde tributo el 26 de febrero del 2015 al escritor brasileño José Mauro de Vasconcelos que cumpliría 95 años. Mundialmente conocido por "Mi planta de naranja lima", el multifacético carioca, es reconocido como uno de los mayores autores contemporáneos en las letras de su país.

Citas

"El sueño hace que todo se olvide"


"Ahora que había descubierto lo que era la ternura, la ponía en todo lo que me gustaba"


"La vida sin ternura no vale gran cosa"


"No espero nada. Así no me decepciono"


"Mi mamá me ha enseñado que debemos compartir nuestra pobreza con quien es aún más pobre"


"El corazón de las personas debe ser muy grande para que quepan todos aquellos a los que quiere"


"Te hice morir naciendo en mi corazón"


"Matar no quiere decir que uno tome el revólver de Buck Jones y haga ¡Bum! No es eso. Uno lo mata en el corazón. Va dejando de querer. Y un buen día la persona muere"


"El cielo tiene más significado que un simple azul. Y la vida significa más que todo su desánimo avasallador"


"Una vez Dindinha había dicho que la alegría es "un sol brillante dentro del corazón". Porque el sol lo iluminaba todo de felicidad"


"El pensamiento crece, crece y se hace cargo de toda nuestra cabeza y nuestro corazón. Vive en nuestros ojos y en todo lo que forma parte de nuestra vida"


"Si había lluvia, él se encogía más en su tristeza y no tenía deseos de hacer nada. Hasta parecía que la pereza se pegaba en la punta de cada dedo de su monotonía, y la hamaca – red del alma se armaba en los ganchos de la indiferencia"


"La casa se fue vistiendo de silencio, como si la muerte tuviese pasos de seda. No hacían ruido. Todo el mundo hablaba en voz baja. Mamá se quedaba casi toda la noche cerca de mí. Pero yo no me olvidaba de él. De sus carcajadas. De su diferente pronunciación. Hasta los gritos de los grillos, allá fuera, imitaban el trac, trac de su barba. No podía dejar de pensar en él. Ahora ya sabía lo que era el dolor. Dolor no de recibir golpes hasta desmayarse. No de cortarse el pie con un pedazo de vidrio y recibir puntos en la farmacia. Dolor era eso que llenaba todo el corazón, con lo que la gente tenía que morirse, sin poder contarle a nadie el secreto. Dolor era lo que me daba esa debilidad en los brazos, en la cabeza, hasta en el deseo de dar vuelta la cabeza en la almohada"


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