Era una noche fría y oscura. Daniel debía un café sentado en su sillón favorito en la sala de su casa. Su familia dormía y el reflexionaba tantas cosas que perdió la noción del tiempo. Eran las tres de la mañana, llevó su tasa vacía al lavaplatos, y abrió el refrigerador para prepararse un refrigerio. Cuando cerró la puerta vio junto a él a una figura muy conocida, pero nada preciada.
No esperes a que ese ser querido muera para decirle todo lo que piensas y sientes de el. Hazlo ahora, mientras vive.
La esperanza de un sueño
Rosas rojas para ella
No somos inmortales
Diferencia
La muerte
Reflexion 21
La silla
Ahorrando vida.
La última, quizá
¿Quién muere?
Hay que alcanzar la inmortalidad
Por fin ha muerto
Conoce todo sobre el día de muertos.
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