Logo Clubplaneta
COMPÁRTENOS
FacebookTwitterGoogleCorreoPin it

Buscar en el portal
Esquina
www.pensamientos.com.mx/ >Pensamientos para cada ocasión>2 de noviembre, Día de muertos>Reflexion 21
Esquina


Publicidad

Publicidad



Publicidad

Reflexion 21

Hay en el cementerio de Abrego un tumba. No tiene epitafio, pero si lo tuviera diría esto:

"Fui un hombre. Mi vida fue como es la vida de los hombres. Cuando era niño oí muchos cuentos; después, ya adulto, oí muchos más. Tuve mis padres, y los traté como quise que me trataran alguna vez mis hijos.

"Hallé buenos amigos: cuando con ellos estaba era como estar conmigo. Creí amar a muchas mujeres, y creí también que muchas me amaron, pero supe al final que quise sólo a una y que sólo una me amó. No busqué el dinero, porque puede perderse aquel que lo halla. Cuando lo tuve, en vez de servirlo me serví de él.

"Lo que menos vale de mí se halla en la tumba. Lo que realmente fui no morirá: tuve hijos, por ellos viviré en la carne; hice obras buenas, por ellas viviré en el recuerdo..."

Eso es lo que dice el mudo epitafio inexistente. Dice que no existe la muerte para el que vivió bien.

Colaboración de Mario Pablo Vásquez de México, D.F.

La muerte | La silla

2 de noviembre, Día de muertos
Pensamientos para cada ocasión

Zona de comentarios

Política de Privacidad Contacto